Durante el 2016, el resultado de las elecciones de Estados Unidos aún no será el oficial hasta que los miembros del Colegio Electoral de aquel país se congregue el próximo 19 de diciembre para escoger a su nuevo presidente.
Un periódico reconocido señala que los opositores al presidente electo, Donald Trump, intentan persuadir a los electores republicanos para que en esa fecha no sufragien a su favor.
En sí, esa circunstancia ofrecería una chance formal para que la conocida Illuminati Hillary Clinton, arribara a la Casa Blanca. Tengamos en cuenta que en Estados Unidos los norteamericanos eligen a los candidatos vía colegio electoral, compuesto por 538 representantes, quienes son los que eligen al presidente de hecho.
Ese número corresponde a los 100 puestos del Senado y los 435 pertenecientes a la Cámara de Representantes de EE.UU., más los 3 sufragios electorales asignados a Washington. El número de los votos que se necesitan para obtener el nombramiento de presidente es de 270.
El Colegio Electoral es una característica original de la Constitución de EE.UU. y surgió junto con el orígen del país. Muchos consideran que los conocidos como padres fundadores, pese a que protegieron la democracia, aún no se encuentran preparados para creer plenamente en la elección del presidente actual.
¿Cómo puede ser que un candidato gane el voto popular sin embargo sea derrotado por el Colegio Electoral?
En sí los números del voto popular nacional no interesa, sino que los sufragios se entregan según los resultados en cada estado. O sea , Estados Unidos tienen 50 elecciones populares separadas, que determinan un recuento de votos del Colegio Electoral.
La ley federal de EE.UU. no prevée que ordenen a los electores a votar de una manera en particular; es mas, pueden abstenerse, incluyendo en los estados donde no se permite: solo tendrían que abonar una pequeña multa económica. En una amplia óptica los electores votan de conforme a la determinación electoral asignada por los residentes de su región sin embargo, quienes no lo hacen así, seran señalados como ‘electores infieles’.
Aún así el Nuevo Orden Mundial intentará lanzar su última arma para lograr tener una presidente títere (manipulable) que responda a los intereses y ambiciones satánicas de la élite illuminati.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionClinton ganó en 20 estados y en Washington D.C.
"¿Qué pasó aquí? Lo acabo de actualizar, ¿alguien me lo puede explicar?".
El mensaje, plasmado sobre una imagen que mostraba los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, lo escribió este miércoles en un chat de WhatsApp Adam, un adolescente venezolano que no lograba entender las cifras.
Su perplejidad tenía sentido. Esos números mostraban que la candidata demócrata, Hillary Clinton, había conseguido mayor número de votos que su rival republicano, Donald Trump, quien había sido anunciado como el ganador de la carrera por la Casa Blanca.
Este miércoles en la noche, los datos aún preliminares otorgaban a Clinton 59.916.932 votos, mientras que Trump obtenía 59.690.096.
La causa reside en el hecho de que la elección presidencial en Estados Unidos es una votación indirecta.
Los ciudadanos con su voto, en realidad, lo que escogen es el llamado Colegio Electoral, un organismo conformado por 538 electores procedentes de todos los estados y de la capital Washington D.C.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionLos votantes escogen a los miembros del Colegio Electoral.
De acuerdo con la cantidad de habitantes que tienen, a cada estado se le permite elegir a un número determinado de miembros del Colegio Electoral para representar de forma proporcional a la población del país.
Pero las reglas de la mayoría de los estados establecen que el candidato que obtenga la mayoría de votos allí obtendrá todos los votos que corresponden a ese estado en el Colegio Electoral.
La consecuencia de ello es que para ganar las elecciones resulta más útil ganar en muchos estados aunque sea por un voto de ventaja que ganar en unos pocos estados por una abrumadora ventaja de millones de votos.
En el caso de Hillary Clinton, aunque consiguió unos 200.000 votos más que Donald Trump, sólo ganó en 20 estados y en Washington D.C., acumulando 228 sufragios correspondientes al Colegio Electoral.
Por su parte, Trump triunfó en 30 estados y sumó 279 votos del Colegio Electoral: 9 más de los 270 requeridos para hacerse con la presidencia de Estados Unidos.
Para quienes están acostumbrados a la elección presidencial directa, el sistema de Colegio Electoral puede parecer injusto y antidemocrático.
Su aplicación ha sido objeto de numerosas polémicas.
De hecho, si la tendencia actual se confirma al terminar el conteo, con Hillary Clinton será la quinta vez que un candidato presidencial gana el voto popular pero resulta derrotado en el Colegio Electoral.
La ocasión anterior se produjo en el año 2000, cuando el candidato demócrata Al Gore perdió la presidencia ante el republicano George W. Bush, pese a aventajarle en más de 500.000 votos.
Los defensores del sistema de Colegio Electoral afirman que este método evita que en las elecciones sean ignorados los estados pequeños y las zonas rurales en favor de las grandes capitales, por lo que garantiza que los candidatos se vean forzados a buscar apoyo en todo el país.
Los críticos del sistema argumentan que, en la práctica, los candidatos ahora suelen concentrar sus esfuerzos en una decena de estados, como Florida u Ohio, considerados clave debido a que sus votantes no guardan de forma mayoritaria fidelidad a ninguno de los dos grandes partidos.
Colegio Electoral: guía básica para entender cómo funciona el sistema electoral en EE.UU.
Aunque las encuestas señalan que la mayor parte de los ciudadanos son favorables a la adopción de un sistema de elección presidencial directa y el tema ha sido objeto de debate público, resulta poco probable que vaya a ser adoptado en el corto plazo.
La última vez que el tema fue debatido seriamente en el Congreso estadounidense fue en 1934, cuando una propuesta para eliminar el Colegio Electoral fue derrotada por apenas dos votos.
Así quedó la votación general:
Así fue la votación por la candidata demócrata:
Éste es uno de los temas que más atención generó entre nuestros lectores cuando les preguntamos qué querían saber luego de conocerse los resultados en las elecciones presidenciales en EE.UU.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionElla lo llamó "títere". Él "mujer desagradable".
En el último debate presidencial antes de las elecciones estadounidenses el próximo 8 de noviembre, los candidatos aprovecharon el preciado tiempo en televisión nacional para acusarse e incluso insultarse.
La demócrata Hillary Clinton llamó "títere" a su rival republicano, mientras que Donald Trump contraatacó y se dirigió a ella como una "mujer desagradable".
Pero hubo mucho más. ¿Cuáles fueron las frases que más se destacaron en esta álgida discusión de 90 minutos?
"Los mantendré en suspenso"
Sobre la insistencia de Trump en que la elección está "amañada", el moderador del debate, Chris Wallace, cuestionó si estaría dispuesto a aceptar una posible derrota el 8 de noviembre.
Image copyrightGETTY IMAGESImage caption"Lo veré en su momento" respondió Trump a la pregunta de si aceptaría una derrota ante Hillary Clinton el próximo 8 de noviembre.
"¿Está queriendo decir que no está preparado para comprometerse con ese principio?", le increpó Wallace.
"Lo veré en su momento, mantendré el suspenso".
"Putin preferiría tener un títere como presidente de Estados Unidos"
Una de las discusiones más acaloradas de todo el debate se centró en Rusia.
La candidata demócrata señaló a Trump de haber promovido al gobierno ruso para que espiara a Estados Unidos.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionEl debate fue seguido en bares, restaurantes y centros demócratas y republicanos.
Trump respondió que no conocía personalmente al presidente ruso, Vladimir Putin, pero que era seguro que este no respetaba a Clinton.
Fue allí que Clinton acusó a Trump de ser una marioneta del mandatario ruso y el republicano le respondió que el títere era ella.
"Bad hombres"
Trump aprovechó para resaltar su propuesta de mano dura en inmigración como forma de sacar a los "bad hombres", como dijo, del país. Y culpó a la falta de control fronterizo de los problemas de droga en centro de Estados Unidos.
"Necesitamos el muro", insistió Trump, quien acusó a Clinton de proponer "fronteras abiertas".
"Anda por ahí con lágrimas de cocodrilo"
Hillary Clinton hacía mención de las críticas que hace su rival en cuanto al comercio entre China y Estados Unidos.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionChris Wallace, periodista de la cadena televisiva FOX, fue el moderador del tercer y último debate presidencial en EE.UU.
La candidata hizo énfasis en que uno de los problemas era la llegada ilegal de acero y aluminio en el mercado nacionales.
"Donald ha traído acero y aluminio chinos. De hecho, el hotel Trump aquí en Las Vegas fue hecho con acero chino. Entonces él anda por ahí con lágrimas de cocodrilo diciendo lo terrible que es, pero les ha dado empleo a los obreros metalúrgicos chinos, no a los estadounidenses".
"Mientras yo monitoreaba la operación para llevar ante la justicia a Osama bin Laden, él presentaba The Celebrity Apprentice"
Esa no fue la única vez en la que los candidatos se echaron en cara el pasado.
En un momento de la noche Trump reconoció que Clinton lo superaba en experiencia, pero subrayó que la suya era una "experiencia mala".
A lo que la candidata demócrata respondió comparando sus logros a los del republicano, década por década.
"Cuando en la década de los 70 yo trabajaba para el fondo para la defensa de los niños, para terminar con la discriminación contra los niños afroestadounidenses en las escuelas, él estaba siendo perseguido por el Departamento de Justicia por discriminación en sus edificios de apartamentos", comparó.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionFue uno de los momentos clave del debate.
"Y en la década de los 80, cuando yo trabajaba para reformar las escuelas de Arkansas, él pedía prestado US$14 millones a su padre para empezar sus negocios", subrayó.
"En la década de 1990 yo fui a Pekín, donde dije que los derechos de las mujeres son derechos humanos. Y él insultó a una ex Miss Universo, Alicia Machado, y la llamó "máquina de comer"", prosiguió.
"Y el día en el que yo estaba en una habitación monitoreando la operación que llevaría a Osama bin Laden ante la justicia, él estaba presentado (el programa) The Celebrity Apprentice", concluyó.
"Qué mujer tan desagradable"
La aspirante demócrata hablaba sobre cómo su contribución a la Seguridad Social aumentaría de ser presidenta, al igual que la de Trump.
"Esto es, asumiendo que él no encuentre una manera de zafarse", dijo en tono irónico Clinton.
En seguida el empresario se acercó a su micrófono y susurró: "Qué mujer tan desagradable".
"Donald piensa que menospreciar a la mujer lo hace grande"
Otro de los momentos más duros fue el intercambio sobre las recientes denuncias de al menos una docena de mujeres que acusan a Trump de haberse propasado sexualmente con ellas.
Image copyrightGETTY IMAGESImage caption"Donald piensa que menospreciar a la mujer lo hace grande", dijo Hillary Clinton.
Trump insistió en que todo es mentira y acusó a Clinton de estar detrás de las mujeres que lo han denunciado.
Image copyrightAFPImage captionClinton y Trump tienen millonarios apoyándolos.
Ser rico no sólo es una cuestión de dinero, sino también de poder e influencia.
Por eso, muchos hombres y mujeres de negocios en Estados Unidos no temen tomar posiciones y poner parte de su fortuna a disposición de los candidatos a las elecciones presidenciales.
Tan divididos como la población, parecen estar los multimillonarios, cuyas aportaciones son fundamentales en una campaña electoral donde el dinero es tan decisivo.
Unos apoyan sin reparos a la demócrata Hillary Clinton, aunque sean republicanos o independientes, mientras que otros comparten la visión del polémico candidato Donald Trump, quien hasta hace poco formaba parte de esos grandes empresarios que respaldaban a políticos.
Estos son algunos de los principales millonarios que han expresado ya su apoyo a uno u otro aspirante de cara a las elecciones presidenciales del 8 de noviembre.
Pese a sus millones como director ejecutivo del poderoso holding Hathaway, que posee partes significativas de empresas como Coca-Cola y American Express, entre otras, Warren Buffet siempre se ha mostrado ideas que se ubican en la izquierda del espectro político de Estados Unidos.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionA Warren Buffet le dicen el "sabio de Omaha".
Buffet incluso promueve que gente como él, multimillonarios, paguen más impuestos.
Por ello, no es de extrañar que apoye a Clinton. En un reciente acto de campaña con ella fue muy crítico con Trump. "¿Acaso no tiene decencia?", se preguntóen referencia a la polémica del republicano con la familia del soldado musulmán muerto en combate.
En la convención del Partido Demócrata fue uno de los oradores estrella. Apoyó a Clinton y se presentó como la voz de aquellas personas que han votado a uno y otro partido en ocasiones anteriores y que ahora podrían estar indecisos.
Bloomberg, millonario y neoyorquino como Trump, sin embargo, lo tiene claro. "Aunque no siempre estoy de acuerdo con ella, es la elección correcta. Votemos por la persona que está capacitada para el puesto", dijo Bloomberg, que definió a Trump como un "demagogo peligroso".
Meg Whitman
Más que por su fortuna, la relevancia del apoyo a Clinton de Meg Whitman, presidenta de Hewlett Packard, radica en que se define como republicana e incluso fue candidata a gobernadora de California con ese partido.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionMeg Whitman es republicana pero apoya a Clinton
Sin embargo, no votará por Trump en las elecciones de noviembre.
"Es el momento de poner al país por delante del partido", dijo al The New York Times. "Votaré por Hillary", anunció.
Como era de esperar, el respaldo a Clinton no le sentó bien a Trump, que la calificó de "mentirosa demagoga".
El gran inversor y millonario es un gran fan de Trump. "Se necesita urgentemente alguien como Donald en Washington", dijo a la emisora CNBC.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionCarl Icahn tiene gran experiencia en Wall Street.
Icahn cree que Trump puede solucionar los problemas mejor que Hillary Clinton. Y el elogio es correspondido, pues ya durante la campaña de primarias el magnate neoyorquino le ofreció a Icahn el puesto de secretario del Tesoro (ministro de Finanzas).
Y el inversor aceptó vía twitter.
Sheldon Adelson
Republicano acérrimo, Adelson ha sido competidor de Trump en el negocio de los casinos y los hoteles.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionSheldon Adelson es un magnate de los casinos.
Adelson construyó su fortuna gracias a Las Vegas Sands Corporation, empresa propietaria de diversos hoteles y casinos en Estados Unidos y Asia.
Hace unos años fracasó en su intento de crear una especie de Las Vegas en España.
Es uno de los grandes donantes del Partido Republicano, pero ya apoyó al magnate neoyorquino en las primarias, en las que contribuyó con una inyección económica de unos US$100 millones, según el diario The New York Times.
Peter Thiel
Algunos lo llaman la "oveja negra" de Silicon Valley. Fundador de Paypal e inversor, Thiel es uno de los pocos millonarios afincado en la cuna tecnológica de California que se decanta por Trump.
Image copyrightAFPImage captionPeter Thiel es el fundador de Paypal
Mientras Drew Houston, fundador y director ejecutivo de Dropbox, y Reed Hastings, cofundador y director ejecutivo de Netflix, apoyan a Clinton, Thiel va contracorriente.
A Thiel, como a muchos, les gusta lo que representa Trump: una bofetada a la política tradicional.
"En estos tiempos es necesario encontrar una salida de la política en todas sus formas", dijo.
"Es la única persona viva que apoya a Trump en Silicon Valley", dijo exagerando el diario británico The Guardian.