La ex presidenta de Argentina y actual senadora, Cristina Fernández de Kirchner, votó hoy a favor de la legalización del aborto.
El discurso de Fernández de Kirchner despertó una fuerte expectativa, pues la exmandataria arrastra críticas por no haber impulsado la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo durante los ocho años en que fue presidenta (2007-2015).
“Algunos dicen que fue mi hija, una militante feminista, la que me hizo cambiar mi opinión, pero no fue ella”, contó la expresidenta al intervenir esta madrugada en la recta final de la sesión especial por la legalización del aborto que realizó el Senado.
“Las que me hicieron cambiar de opinión fueron las miles y miles de chicas que se volcaron a las calles.
Verlas criticar y describir la sociedad patriarcal nos debe colocar a todos en un lugar distinto”, explicó. Fernández de Kirchner advirtió que “no quiero ocupar el lugar de que, cuando los jóvenes se acuerden de mí, se refieran a esos que nunca entienden lo que pasa”.
Consideró que los políticos “tenemos que escuchar, más que una cuestión de género, una cuestión generacional, los pibes (chicos) advierten el cambio de época y demandan ser escuchados”.
También lamentó que la legalización del aborto no vaya a ser aprobada, ya que la mayoría de los votos son negativos, pero convocó a las y los jóvenes activistas que no se enojen con las religiones ni con las Iglesias ni con los sacerdotes y sigan construyendo su movimiento.
“Esta ley no va a salir, pero si no es este año, será el que viene, y si no, el otro.
Es necesario que todos deconstruyamos también una visión y una idea de la sociedad”, dijo. La ex presidenta evadió cualquier autocrítica sobre la ausencia del debate por el aborto durante su gobierno y se limitó a enumerar las leyes que beneficiaron a amplios sectores sociales en materia de salud reproductiva, matrimonio igualitario e identidad de género, entre otras.
Por otra parte, criticó a quienes rechazaron la legalización del aborto porque echaron abajo la ley sin proponerles una alternativa a los millones de mujeres que esperaban una respuesta. “Si tuviera la certeza de que rechazando la ley no hay más abortos en Argentina no tendría ninguna duda en levantar la mano.
El problema es que se va a rechazar y van a seguir produciéndose los abortos, ahí ya no es una cuestión de convicciones o creencias, sino de dar respuestas”, señaló.
Fernández de Kirchner aseguró que “debemos tener mucha fortaleza, tenemos que hacer un esfuerzo muy grande porque hoy no estamos proponiendo alternativas a un problema que existe, el aborto sucede, estemos o no de acuerdo”.
El presidente Donald Trump elogio a las miles de personas que participaban en la "Marcha por la Vida". "Es una causa hermosa para construir una sociedad donde la vida está protegida y apreciada", dijo el presidente estadounidense.
Una cantidad estimada de 100 mil personas escuchó a Trump decir que estaba honrado y orgulloso de ser el primer presidente en dirigir un mensaje ante a través de un video en vivo.
El lema de la Marcha por la Vida en Washington.este año fue "El amor salva vidas" y Trump se basó en ese tema diciendo que el movimiento provida nació por amor a la familia, el país y los niños por nacer; "Los niños son un precioso regalo de Dios", expresó.
Trump dijo que los manifestantes defendían la primera libertad garantizada en la Constitución, el derecho a la vida, un derecho que el presidente dijo que la Corte Suprema de Estados Unidos le dio la espalda a la sentencia Roe Wade que legalizó el aborto hace 45 años.
El resultado de esa decisión, Trump recordó a la multitud, provocó las leyes de aborto más permisivas en el mundo, poniendo a Estados Unidos en la misma categoría que China y Corea del Norte.
Trump dijo que ese es el verdadero regalo del movimiento provida y lo que los une para la Marcha por la Vida, y agregó: "El regalo de la vida en sí, por eso marchamos y oramos para que el futuro de Estados Unidos esté lleno de vida para todos".
Trump dijo a la multitud que la vida estaba ganando en Estados Unidos porque el amor realmente salva vidas. Dio las gracias a los manifestantes por su compasión, persistencia, activismo y oraciones en nombre de los no nacidos y sus madres.
Terminó diciendo que "con la ayuda de Dios podemos restaurar la santidad de la vida en Estados Unidos y el estado de derecho".
Miles de personas salieron a las calles de Madrid para marchar por la vida y protestar contra el aborto. La actividad fue organizada por la plataforma “Yes To Life”, formada por más de 500 organizaciones pro-vida de todo el país.
La marcha pasó por algunas de las calles más emblemáticas de Madrid, para terminar en la Puerta de Alcalá, en el centro de Madrid. Allí, cientos de globos verdes fueron lanzados para reivindicar pacíficamente y festivamente el respeto por la dignidad humana en todas sus fases de la vida.
Según la asociación pro-vida evangélica AESVIDA, había muchos jóvenes y adolescentes “que expresaron su resistencia a seguir el pensamiento dominante de esta sociedad, y cantaron mensajes en contra de aborto con una fuerte convicción”, según Evangelical Focus.
Al final de la marcha, hubo un show de música, danzas y conmovedores testimonios. Entre ellos, la historia de Gracia, que se convirtió en madre a los 15 años: abrazando a su hija, ella contó que no se arrepiente de haber rechazado el aborto, aunque sea una gestante adolescente.
El acto reunió a personas de diversas edades, políticas y creencias.
La asociación evangélica AESVIDA, fue representada en la marcha por Remedios Losada, una sobreviviente de varios intentos de aborto y coordinadora de la asociación. AESVIDA también contribuyó con el evento a través de coreografías, realizadas por miembros de la asociación.
El evento terminó a las 14:30, tras un minuto de silencio por los bebés que fueron abortados y la tradicional liberación de globos con mensajes escritos por los participantes.
Cerca de 100.000 abortos se realizaron en España el año pasado. La marcha fue, según AESVIDA, “una celebración para ese maravilloso regalo que es la vida”, destacó la asociación evangélica”. AcontecerCristiano.Net
Una doctora especialista en ginecología, realizó abortos durante años en una clínica, pero cuando decidió entregar su vida a Cristo, cambió el rumbo de su profesión y se comprometió a salva la vida de los bebés.
Kathi Aultman pensó siempre que la mujer tenía el derecho a decidir por la vida de su bebé, pero abandonó esa idea por su experiencia abortista y ahora se ha convertido en una defensora pro-vida.
Comenzó su carrera en Florida con un fuerte deseo de ayudar a las mujeres. Sin embargo, más tarde trabajó para Planned Parenthood, la cadena de abortos más grande de Estados Unidos.
Después de tener su primer hijo, la médica se puso cara a cara con tres casos que cambiaron su pensamiento.
Uno de ellos involucra a una joven que ya había hecho tres abortos, todos realizados por Aultman.
"Fui al gerente de la clínica y le dije que no quería hacer eso", compartió Aultman. "Ella sólo estaba usando el aborto como control de natalidad, y ellos dijeron que no tenía el derecho de tomar esa decisión, que debería realizar el procedimiento", le dijo a CBN News.
También explicó cuidadosamente otros dos escenarios que le hicieron ver las cosas de manera diferente. “La siguiente mujer entró con su pareja y le pregunté: ‘¿quieres ver el pañuelo?’ y ella gritó y dijo, con voz realmente enojada, ‘¡No quiero mirarlo, solo quiero matarlo!’ Y pensé, ¿qué te ha hecho este bebé?”, recuerdó la doctora.
Ella entonces contó sobre una tercera mujer que ya tenía cuatro hijos, estaba embarazada del quinto. Su esposos quería que ella abortara el quinto hijo.
“Creo que la insensibilidad y la hostilidad de los dos primeros en comparación con el dolor y la devastación de la tercera mujer, me hizo entender que, solo porque no se quiera a un niño, no es justificado abortarlo", señaló.
En 1983, después de participar en un culto en la iglesia y conversar en privado con el pastor de aquella comunidad, Aultman oró para convertirse en una cristiana nacida de nuevo.
En una oportunidad cuando estaba leyendo un artículo sobre el Holocausto y el aborto, dijo que la realidad del aborto terminó golpeándola. "Probablemente asesiné a más personas que Ted Bundy o cualquiera de los asesinos en serie, si considero todos los abortos que hice", dijo la doctora.
Buscó ayuda para sanarse por todo lo que había hecho en su pasado y afirmó que finalmente se dio cuenta de que Jesús la había perdonó, pero que también necesitó perdonarse a sí misma.
Ahora, es una defensora pro-vida. El año pasado, testificó frente al Congreso a favor de la Ley de Protección del Latido del Corazón, que prohibiría los abortos desde el momento en que se detecta el latido cardíaco de un bebé por nacer. AcontecerCristiano.Net
Tomado de: http://www.acontecercristiano.net/2018/04/medico-abortista-entrega-su-vida-cristo-decide-salvar-bebes.html
Una obstetra estadounidense, ha revelado que en sus prácticas de aborto, lo que hace primero es cortar las cuerdas vocales de los fetos para que no griten, declaraciones que han sido criticadas por agrupaciones pro vida.
Leah Torres, que también es ginecóloga, es una conocida activista a favor del aborto. Se presenta como especialista en "planificación familiar" y "derechos reproductivos"en conferencias que realiza en todo el mundo.
Recientemente, Torres hizo algunas declaraciones en las redes sociales que llamaron la atención de movimientos pro-vida del mundo. Algunos cristianos la acusaron de matar niños por dinero, a lo que ella respondió, que haría la interrupción del embarazo gratuitamente, siempre que sea necesario, según informa CBN News.
Pero cuando un suario le preguntó si ella no "oía el latido del corazón de sus víctimas resonando en su mente", la respuesta fue chocante:
"No. Usted sabe que los fetos no pueden gritar, ¿verdad? Yo corto las cuerdas vocales de ellos primero, para no tener la oportunidad de escucharlos, en caso que estén desarrollados lo suficiente para tener laringe".
En el mismo mensaje dijo que no "arrancaba úteros", sino que hacía "procedimientos médicos".
La reacciones fue inmediata, miles de personas en contra del aborto le respondieron mostrando su malestar con estas declaraciones. Tanto fue la repercusión de la nota que Torres borró el mensaje.
Kristan Hawkins, presidente de la ONG Estudiantes por la Vida, afirmó: "El mensaje revela insensibilidad y el completo desprecio por la vida humana, marca registrada de la industria del aborto. Esto sólo refleja su falta de respeto por la dignidad humana".
Algunos líderes a favor de la vida recordaron que desde hace años divulgan atrocidades cometidas en clínicas de aborto, que detrás de todo el discurso de "salud pública" revela ser un engranaje en la "cultura de muerte".
Patrina Mosley, directora de Life Culture and Women's, dijo: "Su fría imagen es una prueba más de que la industria del aborto está a favor de la muerte. No solo le quita la vida a un niño, sino que también amortigua el corazón al sentir compasión. Realidades como esta explican por qué cada vez más estadounidenses se vuelven pro vida", expresó Mosley.
Alveda King, pastora que es sobrina de Martin Luther King Jr. fue incisiva, pidiendo que "la iglesia y la sociedad deben ser conscientes de que esas prácticas ocultistas no son raras y muchas veces son arraigadas en antiguos rituales satánicos".
Muchos usuarios de Twitter afirmaron que Torres había hecho una "broma de humor negro", siendo sólo una forma sarcástica de responder al usuario que intentaba despertarle remordimiento al hablar de ella "oír el corazón" de sus víctimas. Para esas personas, los cristianos estaban reaccionando de manera desproporcionada. AcontecerCristiano.Net
Tomado de: http://www.acontecercristiano.net/2018/03/abortista-revela-que-primero-corta-garganta-fetos.html
Trump: El dinero que financiaba el aborto ahora será destinado para mujeres y niños desamparados.
Mike Pence ha asegurado que el presidente Trump le ha pedido personalmente que acudiera a la marcha y ha resaltado que todo el dinero que se utilizaba para financiar el aborto en el extranjero, ”ahora se destinará a mujeres desamparadas y a los niños necesitados”.
Trump destinará a mujeres y niños desamparados los fondos que financiaban el aborto en el extranjero
La asesora de Donald Trump Kellyane Conway y el vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, han participado en la Marcha por la Vida que se celebra este viernes en Washington y han asegurado a todos los congregados en este célebre acto provida que la Casa Blanca está con ellos y trabajará por defender el principal de los derechos: el derecho a la vida.
Durante su discurso, un tranquilo pero emocionado Mike Pence ha agradecido -en nombre del presidente Donald Trump y en el de su familia- la labor que desde distintos centros y asociaciones se hace para defender a las personas más indefensas de la sociedad: a los no nacidos.
Pence, primer vicepresidente de Estados Unidos que ha participado en la Marcha por la Vida, ha lanzado un mensaje claro a los presentes: “La vida está ganando de nuevo en América”. Ha recordado la elección de mayorías pro-vida en el Congreso de Estados Unidos y de un presidente que defiende el derecho a la vida.
“El presidente Trump, creedme, tiene un gran corazón”, ha dicho a los asistentes a la multitudinaria marcha, a los que ha recordado que la administración Trump ha hecho una apuesta por la vida al cortar la financiación a asociaciones que promueven el aborto en el extranjero. Unos fondos que, ha dicho, “ahora se destinarán a mujeres desamparadas y a los niños necesitados”.
El vicepresidente ha querido poner de manifiesto que el compromiso de la nueva administración con la defensa de la vida va más allá de meras palabras y ha prometido que el Gobierno trabajará con el Congreso para poner fin a la financiación pública del aborto y de los proveedores de abortos.
“Estad seguros de que estamos con vosotros y no descansaremos hasta restaurar la cultura de la vida en América”, ha sido el compromiso con el que Pence ha terminado su discurso.
“Soy esposa, madre, católica, consejera del presidente de Estados Unidos y sí, soy provida”. Así ha comenzado su discurso en la Marcha por la Vida que se celebra hoy en Washington la asesora del presidente Donald Trump, Kellyanne Conway.
Conway ha asegurado que la administración Trump está comprometida con la protección y la defensa del niño en el seno materno y ha afirmado que se trata de “un nuevo día y un nuevo amanecer” para la vida en Estados Unidos.
Asimismo, la asesora de Trump ha hecho un llamamiento a proteger y promover el don más valioso del mundo, el regalo de la vida, y ha defendido que la vida es un derecho, un regalo de Dios y no un privilegio o una elección.
Tras referirse a la vida como “un milagro”, Conway ha agradecido a todas esas familias que gracias a la opción “adoption, not abortion” (adopción, no aborto), han abierto las puertas de sus hogares y de su corazón a miles de niños.
“Nuestro mensaje y nuestras acciones también deben alcanzar a aquellas mujeres que se enfrentan a embarazos no planificados. Ellas deben saber que no están solas, que no se las juzga, que ellas también están protegidas y cuidadas y celebradas”, ha afirmado entre los aplausos de los presentes en el acto.
“Os escuchamos, os vemos, os respetamos, caminamos y marchamos con vosotros”, ha culminado su discurso Conway, dirigiéndose a los presentes en la marcha en defensa del derecho a la vida.
Tanto Conwell como Pence se han referido a la ciencia como un gran apoyo en la cultura de la vida porque explica, cada vez de manera más clara, cuándo y cómo surge la vida. Mensajes contundentes y una significativa presencia institucional para dejar claro que la recién estrenada Administración Trump está del lado de la vida.
HONDURAS.- El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, expresó su rechazo a la despenalización del aborto argumentando que sólo Dios da la vida "y solo Él la puede quitar".
El mandatario hizo estas declaraciones, ante la pretensión del Parlamento, que ha presentado un proyecto de ley, que despenaliza el aborto mediante una reforma al Código Penal.
Hernández enfatizó que "el pueblo hondureño se está haciendo sentir" a través de manifestaciones y comunicados, y advirtió que de aprobarse esta propuesta en el Congreso podría recurrir al veto,
"Ustedes ya saben cuál es el instrumento jurídico que el presidente tiene para detener cualquier decisión de esas, que no vaya de acuerdo a nuestra concepción, que es el respeto a la vida que solo Dios nuestro Señor la puede dar y solo Él la puede quitar", dijo a EFE.
Varias organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional, han estado promoviendo en el Congreso Nacional la despenalización del aborto para casos de violación, malformación fetal o riesgo de salud de la madre.
El Partido Nacional, del que forma parte el presidente, ha emitido un comunicado en el que deja claro que "somos un partido de hombres y mujeres de principios y valores muy claros; creemos en Dios y por ende amamos y defendemos la vida".
"Nuestro partido es un partido que tiene un pensamiento pro vida", destacó el presidente.
Las organizaciones que defienden la vida de no nacido, incluida la iglesia evangélica, también han rechazado la iniciativa del Parlamento para despenalizar el aborto en el país. AcontecerCristiano.Net
Tomado de: http://www.acontecercristiano.net/2017/05/presidente-de-honduras-rechaza-el-aborto.html
Reforzando su fuerte conexión con los conservadores sociales, la administración Trump anunció el jueves una nueva oficina federal para proteger a los proveedores médicos que se niegan a participar en el aborto, el suicidio asistido u otros procedimientos por motivos morales o religiosos.
Los principales demócratas y grupos LGBT denunciaron inmediatamente la medida, diciendo que las “protecciones de conciencia” podrían convertirse en una licencia para discriminar, particularmente contra las personas homosexuales y transgénero.
El anuncio del Departamento de Salud y Servicios Humanos se realizó un día antes de la marcha anual en Washington realizada por oponentes al aborto, a quienes el presidente Donald Trump dirigirá a través de un video. HHS organizó un evento formal en el Gran Salón del departamento, con legisladores republicanos y activistas para la protección de la conciencia como oradores invitados.
La división de religión y conciencia formará parte de la Oficina de Derechos Civiles de HHS, que aplica las leyes federales contra la discriminación y la privacidad. Las autoridades dijeron que se enfocará en defender las protecciones que ya forman parte de la ley federal. Las violaciones pueden resultar en que un proveedor de servicios pierda fondos del gobierno.
No se anunciaron nuevos esfuerzos para ampliar tales protecciones, pero los activistas de ambos lados esperan que la administración intente ampliarlos en el futuro.
Aunque la oficina de derechos civiles de HHS ha recibido tradicionalmente pocas denuncias alegando violaciones de conciencia, el secretario interino de HHS, Eric Hargan, pintó una imagen de médicos bajo coacción gubernamental para violar los dictados de la conciencia.
“Durante demasiado tiempo, demasiados profesionales de la salud han sido intimidados y discriminados debido a sus creencias religiosas y convicciones morales, lo que lleva a muchos a preguntarse qué futuro tienen en nuestro sistema médico”, dijo Hargan a la audiencia.
“El gobierno federal y los gobiernos estatales han perseguido a los hospitales religiosos y los hombres y mujeres que los prestan, obligándolos a proporcionar o remitir a servicios que violan sus conciencias, cuando solo desean servir de acuerdo con sus creencias religiosas”, agregó Hargan.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, defendió el acceso de las mujeres al aborto. "Cuando se toma un posición contraria al aborto (…), quitamos a las mujeres el poder de decidir sobre su futuro, con quién, cuándo y cómo quieren comenzar una familia", expresó Trudeau durante una conferencia de prensa en ocasión del Día Internacional de la Mujer.
"Canadá es un país que reconoce los derechos de las mujeres, de los individuos a determinar su futuro", insistió al anunciar que su gobierno otorgará 650 millones de dólares en tres años para "la salud y los derechos sexuales y reproductivos" en los países más necesitados.
La medida parece una respuesta a la decisión del presidente estadounidense Donald Trump que, poco después de asumir, promulgó un decreto que prohíbe financiar a ONG internacionales que llevan a cabo abortos o luchan por legalizarlo. Al ser consultado sobre esta política, Trudeau consideró que el aborto es un derecho fundamental.
El financiamiento canadiense permitirá asegurar "servicios completos de educación sexual, el reforzamiento de los servicios de salud reproductiva, y el acceso a la planificación familiar y a medios anticonceptivos", informó la ministra de Desarrollo Internacional, Marie-Claude Bibeau.
Canadá quiere ayudar a prevenir la violencia sexual, "los matrimonio precoces y forzados así como la mutilación genital femenina". Los fondos también "contribuirán a apoyar el derecho de las mujeres a optar por un aborto seguro y legal y tener acceso a los cuidados post-aborto", concluyó.
Para contrarrestar la medida de Donald Trump de prohibir el uso de fondos del Gobierno estadounidense para subvencionar a grupos proaborto en el extranjero, Holanda pidió que se creara un fondo común internacional para que las mujeres puedan abortar libremente.
Para aprobar este proyecto este jueves se han reunido en Bruselas los ministros de Cooperación para el Desarrollo de Holanda, Bélgica, Dinamarca y Suecia y han decidido destinar un total de 51 millones de euros para este fondo internacional de aborto seguro, fondo que han nombrado: “Ella decide”.
Estos 51 millones de dólares provienen de los gobiernos de Suecia (21 millones) y Holanda, Bélgica y Dinamarca (10 millones cada uno) y haN recibido además el respaldo de países como Canadá, Kenia, Etiopía, Mozambique y Vietnam.
La ministra holandesa de Cooperación e impulsora de esta iniciativa, Lilianne Ploumen, ha señalado que su objetivo era completar el “agujero” que ha causado Estados Unidos en la financiación de programas de educación sexual, aborto seguro y planificación familiar.
“Muchos colegas respondieron inmediatamente, primero los que están aquí (los Gobiernos de Bélgica, Dinamarca y Suecia) y después, países como Finlandia y Luxemburgo”, agradeció la ministra neerlandesa, quien agregó que la iniciativa también había permitido que muchos ciudadanos expresaran su apoyo.
El ministro belga de Cooperación, Alexander De Croo, insistió en que este proyecto no pretende ir “en contra de algo o alguien”, sino “a favor de que las mujeres y niñas puedan decidir sobre su vida”.
Una de las metas de los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas para 2030 es la erradicación de la pobreza extrema, una tarea para la cual, según De Croo, el acceso de mujeres y niñas a servicios de salud reproductiva resulta “crucial”.
En ese sentido, la titular sueca de Desarrollo, Ulla Tørnæs, ha asegurado que la garantía de que las mujeres puedan contar con información y acceso a estos servicios es “un vehículo para el desarrollo”.
La ministra danesa de Cooperación, Isabella Lövin, ha apuntado además que “hablar de los derechos de la mujer es hablar de derechos humanos”.
La plataforma ciudadana CitizenGo ha acudido a Bruselas para manifestar su rechazo por la creación de este fondo internacional para el aborto.
Con pancartas donde se podía leer “no queremos dinero manchado de sangre” o “Aborto: no de mis impuestos”, los voluntarios de la asociación han pedido que no salga adelante esta medida y que respete la vida del no nacido.
Diane Munday tuvo un aborto en 1961, seis años antes de que se legalizara la terminación voluntaria de embarazo en Reino Unido, que esta cumpliendo 50 años de vigencia.
Su experiencia y la de las mujeres de su época es similar a la de muchas todavía en muchos lugares del mundo, donde el derecho a elegir no está garantizado. Por ello, explica, lleva toda la vida en la campaña a favor de la reforma.
No fue hasta que tenía unos 21 años de edad que escuché por primera vez la palabra "aborto".
En esos días la ropa te la hacía una modista y una joven casada local me estaba haciendo un vestido de fiesta. Ella tenía tres niños pequeños y vivía en una pequeña casa prefabricada de posguerra. Recuerdo que era una familia muy feliz. El padre trabajaba en una fábrica local y los niños iban a clases de baile.
Un día, mi madre me dijo que la modista había muerto.
Descubrí que había tenido un aborto clandestino que salió mal.
Yo no había oído hablar de esto antes, probablemente porque en ese entonces esa palabra era inmencionable. Tanto la mujer embarazada que abortaba como cualquiera que le ayudara podían terminar en la cárcel.
Los viernes por la tarde
Derechos de autor de la imagenDIANE MUNDAYImage captionDiane trabajaba en un hospital.
Quedé tan sorprendida que se lo mencioné a mis colegas durante el almuerzo al día siguiente. Yo era asistente de investigación en el Hospital Barts y los médicos con los que trabajaba me dijeron que era una experiencia común.
Me invitaron a quedarme en el hospital el viernes por la noche para mostrarme "cómo es en realidad del mundo".
Descubrí entonces que todos los hospitales de enseñanza de Londres reservaban unas salas todos los viernes para las mujeres que llegaban con choque séptico, hemorragias o al borde de la muerte por terminaciones de embarazo clandestinas.
Había más casos de esos los viernes porque era día de pago.
Las operaciones a menudo eran hechas por personas con un poco de experiencia en enfermería, que usaban soluciones calientes y agujas de tejer o ganchos de ropa.
Uno de los grandes problemas era que no podían diagnosticar con precisión la etapa de embarazo y, cuanto más avanzada, más peligroso era el procedimiento.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLos ganchos se siguen usando para hacer abortos... y para protestar: aquí en una manifestación en Londres en solidaridad con las mujeres españolas en 2014, en contra de cambios a la ley en España.
El incidente quedó en mi mente.
Uno tras otro
En los siguientes años me casé, tuve tres hijos en menos de cuatro años (en ese tiempo no existía "la píldora").
Durante mi tercer embarazo el médico me recetó talidomida porque tenía problemas para dormir. Puse las pastillas sobre la repisa de la chimenea y nunca me las tomé.
Talidomida
La talidomida es una medicina desarrollada como un sedante pero también se recetó para aliviar los síntomas de las mujeres embarazadas.
Su uso, entre los años 50 y 60, causó inesperados y serios perjuicios a los fetos. Más de 10.000 bebés nacieron con sus piernas o brazos muy cortos o malformados en todo el mundo.
Como resultado del desastre, la talidomina fue prohibida y las pruebas para aprobar medicinas se volvieron más rígidas.
El escándalo de la talidomida estalló poco después y pensé que si yo hubiera estado cargando un feto deforme me habría gustado tener la opción de poner fin al embarazo. Así que me uní a la Asociación por la Reforma de la Ley de Aborto (ALRA) pero en un principio no hice más que pagar la cuota de afiliación.
La organización había sido fundada en la década de 1930, pero no había sido muy activa pues tras la guerra, la gente prefería concentrarse en causas sociales más "decentes", como la vivienda y la educación.
Encinta
Entonces descubrí que estaba embarazada de nuevo -por cuarta vez en cuatro años- y algo en mí sencillamente dijo: "No puedo, no voy a tener este hijo".
Mi marido dijo que prefería que continuara con el embarazo, pero que era mi decisión y que me iba a apoyar todo lo que decidiera.
Después de mucho indagar me enteré de que en Harley Street -una calle de Londres que desde el siglo XIX es sinónimo de "atención médica privada" debido a la gran cantidad de consultorios privados que aloja- existía un procedimiento semilegal.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEn Harley Street, si tenías con qué pagar, te organizaban un aborto legal. Aquí, una manifestación en los 70 en esa calle, con carteles que dicen "No se lucren con los embarazos. Las mujeres son personas".
El ginecólogo me mandó donde un amigo suyo que era un psiquiatra quien dijo que mi salud mental fue estaba tan afectada por el embarazo que mi vida estaba en peligro.
Esa era una razón aceptada para permitir un aborto debido a un caso judicial reciente llamado el Caso Bourne.
Pero era disponible solamente para aquellos que podían permitirse el lujo de pagar. Me habían dicho que el proceso costaría £150 -que era miles en 1961- pero el médico después rebajó el precio a la mitad.
Aborto en Reino Unido
Una de cada tres mujeres en Reino Unido se hacen un aborto antes de los 45 años, según el British Pregnancy Advisory Service
Dos tercios del público piensa que las mujeres deben tener la opción de terminar su embarazo si así lo quieren, según la Encuesta de Actitudes Británicas de 2012
Cada vez son más comunes las protestas fuera de las clínicas que practican abortos
Irlanda del Norte es el único lugar de Reino Unido donde el aborto sigue siendo ilegal
Una historia parecida, con un final distinto
El procedimiento se realizaba bajo anestesia general, en un hogar de ancianos, donde pasé la noche. Las enfermeras no me trataron bien pues muchas de ellas eran católicas y rechazaban la idea.
Cuando me estaba despertando de la anestesia, recordé a la joven modista que había muerto y noté cuán similares que eran nuestras situaciones: los dos éramos mujeres jóvenes con tres niños pequeños, a los que queríamos, pero no podíamos tener otro más.
En lo que diferíamos era en que, gracias a que tenía un talonario de cheques, yo estaba vivamientras que ella estaba muerta, por no tener ese dinero extra.
Me pareció total e inaceptablemente erróneo. En ese momento me prometí a mí misma que iba a hacer todo lo posible para prevenir muertes de mujeres porque eran pobres.
Así que fui a la reunión anual de ALRA y, en cuestión de un año, pasé a ser parte del comité.
¿Es peligroso el aborto?
En 1964, en Inglaterra y Gales
177
mujeres murieron dando a luz
4
mujeres murieron tras un aborto legal
24 mujeres murieron tras un aborto criminalSus muertes fueron innecesarias. Tuvieron que recurrir a los abortos clandestinos porque la ley prohíbe que sus doctores las ayudaran y aconsejaran
BPAS
Secreto compartido
Cuando empecé a dar charlas a grupos, decidí ser sincera y declarar: "Yo me hice un aborto".
Recuerdo claramente que en una de las primeras reuniones, en el intervalo, varias mujeres se acercaron y, una tras otra, me dijeron cosas como: "Sabes querida, yo también aborté. Mi marido no tenía empleo y no podíamos permitirnos tener más hijos".
La experiencia se repitió tanto que me di cuenta de que si bien era verdad que el aborto no se podía mencionar, era una parte rutinaria de vida de las mujeres.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionMientras unos luchaban a favor de que se legalizara el aborto, otros lo hacían en contra. Algo que aún sigue siendo cierto.
Empecé a ser conocida y boicoteada. Los tenderos del pueblo no recibían mi dinero pues decían que era sucio, que yo hacía abortos en la mesa de mi cocina. A mis niños los molestaban en el colegio y mi marido pasó dificultades.
Pero era algo que había que hacer, era muy importante porque las mujeres estaban desesperadas.
Trataban de perder a los bebés tomando mucha ginebra, dándose baños con agua hirviendo y cargando muebles pesados.
Y, aunque algunos en el pueblo me rechazaban, las mujeres venían solas o con sus hijas cuando estaban embarazadas y eran solteras.
Yo las llevaba a la clínica y las acompañaba mientras sus hijas estaban siendo atendidas, pero la próxima vez que me veían, cruzaban la calle para no saludarme.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage caption31 de mayo de 1967: un grupo de seis enfermeras entregan una petición en contra del aborto en 10 Downing Street.
Sintió que la había matado
Cuando ALRA necesitó dinero para su campaña (todo el trabajo era voluntario), fui a hablar con el doctor que me había hecho el aborto para pedirle una donación.
En mi opinión, muchos doctores se habían beneficiado a lo largo de los años de la situación de manera que podían dar algo de dinero para ayudar a las mujeres que no podían pagar lo que cobraban.
Él estuvo de acuerdo y también me dio nombres de otros doctores que podían contribuir.
Cuando le pregunté por qué hacía abortos, me dijo que cuando era un doctor joven, una paciente le había dicho que se iba a suicidar si no le hacían un aborto.
Él le había contado el mismo cuento de que una vez naciera el bebé se iba a enamorar de él; esa noche ella se ahogó, y él sintió que la había matado.
Tarea inconclusa
Derechos de autor de la imagenDIANE MUNDAYImage captionA Diane le preocupa que sigue siendo tabú admitir haberse hecho un aborto.
Tras mucho cabildeo, la Ley de Aborto fue aprobada en 1967.
Fue una gran victoria y un tremendo paso adelante para las mujeres.
Pero para mí, no era suficiente: siempre he pensado que la única persona calificada para tomar una decisión sobre un embarazo es la mujer misma.
Habíamos tenido que conceder que dos doctores aprobaran cada aborto; fue el precio para que los legalizaran.
Aunque el beneficio fue casi inmediato en el sentido de que el número de mujeres admitidas en los hospitales por "pérdidas sépticas", que cayó significativamente en menos de un año, aún había batallas por lidiar.
Había áreas del país donde la oposición de los profesionales médicos era feroz y se negaban a practicar abortos.
Eventualmente, un servicio que fundamos en la casa de una de nosotras para asegurarnos de que cualquier mujer que lo necesitara fuera tratada con profesionalismo y compasión no importa cuál fuera su historia ni las opiniones del doctor, se volvió una organización nacional, el Servicio británico de consejería de embarazos (Bpas).
Derechos de autor de la imagenSHUTTERSTOCKImage captionUna manifestación por la libertad de elegir en 1979.
Orgullo y ansias
Estoy orgullosa de lo que he hecho y de los beneficios que ha traído a la vida de muchas mujeres. Sin embargo, me preocupa el futuro.
Hay todavía un tabú en torno al tema que hace que las mujeres se resistan a decir: "Me siento bien por haber tenido un aborto".
Medio siglo después de la reforma vivimos en un mundo muy diferente. Los derechos de las mujeres han avanzado. La tecnología médica también. Pero aun se requieren dos médicos para sancionar la terminación de un embarazo que la mujer misma ya decidió tener. Es insoportable.
Me gustaría pensar que, antes de morir, el trabajo que ayudé a comenzar esté terminado. Es decir, que el aborto sea sacado del ámbito de la ley penal y la decisión en cuanto a si un embarazo debe ser terminado o no esté firmemente fijo donde debe estar: en las manos de la mujer embarazada.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLas manifestaciones continúan. En el estómago de esta chica dice: "Mío, no tuyo".