Mostrando entradas con la etiqueta FELICIDAD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FELICIDAD. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de febrero de 2017

CÓMO SER FELIZ Y NO MORIR EN EL INTENTO



Se puede decir que de alguna manera, la enfermedad del siglo 21 a nivel mundial, es la infelicidad. Y es que el mundo moderno es muy complicado y por eso vemos como surgen diferentes terapias, prácticas y técnicas para alcanzarla y quienes forman negocios productivos basados en la idea de vender felicidad.

Consejos para adaptarse a los tiempos difíciles.

La modernidad trae consigo obstáculos para el desarrollo de lo humano, promueve la desconexión entre las personas en aras de facilitar los procesos productivos y de funcionamiento del aparato productivo del planeta; nuestra cultura no nos enseña cómo ser felices sino que valora mucho más el cómo podemos ser más exitosos.
Entender de qué se trata la felicidad es esencial para poder alcanzarla algún día y eso dependerá en buena medida de nuestra escala de valores y de la visión que tenemos de la realidad que nos rodea. 
En nuestras sociedades no nos enseñan a valorar el estado de felicidad en sí mismo, sino que nos entrenan para el trabajo y el esfuerzo dirigido a alcanzar el éxito, que es lo que más se valora. La felicidad de esta manera se tiene como un resultado, una especie de premio por haber obtenido el éxito por el que tanto se trabajó.
Pero debemos cambiar el esquema y entender que la felicidad es un estado interior no afectado en gran medida por situaciones exteriores y que modula y condiciona la manera en la que nos relacionamos con el mundo, la manera como actuamos, pensamos y sentimos.

¿Cómo ser más felices?

  1. Entrena a tu cerebro para ser más positivo. Cuando cambias la percepción que tienes de la realidad eres capaz de transformar esa realidad, es por eso que hasta en las peores circunstancias podemos ver personas exitosas que hacen realidad sus sueños.
  2. Sé más flexible. Debemos aprender a adaptarnos a los cambios y no aferrarnos a situaciones que quizás no podemos cambiar.
  3. Escucha música. La música es una gran potenciadora del estado de felicidad, si te encuentra en algún momento estresado o bajo presión pon tu música favorita.
  4. Vive para ti. No trabajes para llenar las expectativas de otras personas, haz lo que te guste y te llene.
  5. El dinero vale menos de lo que parece. Eso de que el dinero no compra la felicidad no es un simple cliché sino una realidad palpable, se más feliz y deja que esa felicidad te empuje hacia el éxito. No vincules ese éxito a una ganancia económica sino también a un estado de armonía interior.
Tienes dos maneras de transitar por la vida, una en la que sólo veas los obstáculos y los problemas y otro en el que decidas ser diferente del resto y veas tu realidad con optimismo y positividad, es increíble las cosas que puede lograr nuestra mente cuando somos felices y positivos. Cambia tu mente y tu vida cambiará.

domingo, 22 de enero de 2017

¿CUAL ES LA VERDADERA FELICIDAD? SALMO NUMERO 1



והיה כעץ שתול על פלגי מים אשר פריו יתן בעתו ועלהו לא יבל

En este salmo, el primero de Tehilim, David HaMelej explica en qué consiste la felicidad para un Yehudí.

 … como un árbol plantado sobre corrientes de agua,  que dará frutos en su tiempo y sus hojas jamás se marchitan, y en todo lo que emprenda, prosperará “

PLANTADO:

David HaMelej compara al hombre feliz con un árbol. ¿Por qué? En primer lugar, debido a que ambos crecen. Probablemente no hay frustración más grande para un ser humano que darse cuenta de su propio estancamiento. Si nos quedamos en el mismo lugar año tras año, seguramente nos vamos a deprimir. La felicidad consiste en saber que estamos creciendo y avanzando.   Cuando estudiamos Torá, dice el Rey David, estamos en un constante crecimiento. Intelectual y emocional.   El agua alimenta constantemente las raíces de este árbol.  El árbol crece y se fortalece. Es tan fuerte que resiste la embestida de los vientos destructivos que lo quieren mover de sus principios.  El Yehudí que absorbe constantemente las aguas de la Tora, permitiendo que las palabras de HaShem nutran su alma, adquiere principios morales muy sólidos, que no son fáciles de mover.

FRUTOS

El árbol también da frutos. Los “frutos” son la mayor recompensa en la vida de una persona virtuosa. Los frutos son los hijos de este hombre, que continuarán en el camino de HaShem. A diferencia de los sentimientos de estancamiento e improductividad de los que viven una vida intrascendente, cuando un hombre ve sus frutos/hijos se da cuenta que su camino va a continuar, aún después de que él se haya ido de este mundo.

HOJAS

A diferencia de los frutos, beneficiosos para la continuidad del árbol, las hojas producen sombra que disfrutan los demás. La felicidad del hombre no consiste sólo en asegurar su propia perpetuidad y la continuidad de sus creencias y principios. Un individuo no puede sentirse realizado a menos que sea también generoso y productivo con los demás. Como un árbol que ofrece libremente su sombra a todo el que lo precise, la buena persona de Am Israel practica el Jesed, ofrece su ayuda a todos los que la necesiten.

Para David HaMelej, el hombre feliz es el que se nutre de la Torá, creciendo y desarrollando principios muy sólidos; ve a sus hijos siguiendo el camino correcto y es generoso con los que necesitan su ayuda. Esa persona  “…prosperará en todo lo que emprenda ” .

Fuente: Halaja.org